Con la excusa del relanzamiento de Flaming Pie (1997), revisamos el disco de Paul McCartney. Una de las joyas más lindas que tiene en su larga carrera y llena de guiños “beatles”. 

Anthology

De hecho, venía de juntarse junto a sus ex compañeros: George Harrison y Ringo Star, para revisar lo que fue una cinta vieja de John Lennon que tradujeron en canciones, gracias a la tecnología, con Free As A Bird y Real Love, la excusa perfecta para un proyecto ambicioso denominado ‘Anthology’.

La melancolía o la manía de Paul en revistar cintas viejas hizo que pusiera en marcha este nuevo disco solista de McCartney. El 5 de mayo de 1997, el año que fue distinguido como Sir, salía a la luz Flaming Pie. Habían pasado cuatro años de Off The Ground.

“Cuando terminé Anthology sentí la necesidad de hacer música nueva (…) viendo Anthology me acordé de lo bien que lo pasábamos los Beatles grabando, y eso asentó las bases de lo que sería Flaming Pie. Anthology me recordó los patrones de The Beatles y los valores que alcanzamos con las canciones. Así que de algún modo me sirvió como curso que ahora se ve reflejado en este álbum”.

Flaming Pie

2020

El nuevo box set

La idea original de Paul era autoproducir su nuevo disco, pero tras trabajar con el Jeff Lynne (líder de la ELO) en los dos nuevos temas Beatle que se estrenaron con los Anthology –“Free As A Bird” y “Real Love“-, decidió poner su trabajo en manos de Lynne y juntos trabajaron en las canciones que Paul había grabado con Miller y nuevo material de McCartney. 

Flaming Pie‘, un álbum que marcó diferencias con ‘Off The Ground‘ porque Paul ya no contaba con una banda “estable” como aquella que integraron Robbie McIntosh, Hamish Stuart, Blair Cunningham y Paul ‘Wix’ Wickens. Solo Linda McCartney (que fallecería en 1998 a raíz de un cáncer), con el aporte en los coros, acompañó a Macca. 

Las últimas sesiones de trabajo datan de febrero de 1997 con George Martin dirigiendo un arreglo orquestal. El disco se mezcló en marzo de 1997 y en mayo estaba en las bateas.

“Flaming Pie” es el álbum más beatle de Paul McCartney en su etapa en solitario. Se puede decir que Macca rinde aquí tributo a su pasado sin vergüenza ni pretensiones. Desde el mismo título, a la sonoridad del álbum, Paul recoge el testigo de su propio pasado y concluye un álbum fabuloso. Uno de mis discos favoritos junto a Driving Rain y un muy buen trabajo que incluso mereció una nominación para el Álbum del Año en los Grammy de 1998, que ganó Bob Dylan por su álbum Time Out of Mind.

El disco

Veamos las canciones. El disco arranca con la evocadora The Song We Were Singing, una fantástica canción con una gran interpretación vocal en la que Paul toca gran parte de los instrumentos. 

El sonido íntimo del tema inicial será la tónica general de un álbum que tiende a la introspección y al sonido acústico y en el que hay pocas concesiones al rock. 

La canción fue compuesta en enero de 1995 en Jamaica durante sus vacaciones, al tiempo de vals, fue la primera en registrarse en las sesiones con Jeff Lynne, el 6 de noviembre de 1995, en Sussex. A su vez, el dato saliente es la utilización del contrabajo de Bill Black (regalo de Linda), el músico Elvis Presley que se oye en el famoso tema ‘Heartbreak Hotel‘ de 1956 cuando Macca era un adolescente.

Le sigue la estupenda y más rockera The World Tonight,  como ocurre en la mayoría del disco, Paul (voz principal, coros, batería, bajo, guitarra eléctrica, guitarra acústica,  piano y percusión) y Jeff Lynne (coros, guitarra eléctrica, guitarra acústica y teclados) son los únicos intérpretes. Paul otorgó el demo de ‘The World Tonight‘ a Lynne quien produjo cambios para acercarlo más al espíritu de The Travelling Wilburys.

“If You Wanna”, el nacimiento del tema se remonta a mayo de 1993 cuando Paul realizaba la gira ‘The New World Tour’. En un día libre, en Minneapolis, Macca compuso esta cancion qué se inspiró en la ciudad donde nació Prince con aquello de subirse a un Cadillac y manejar a través de Estados Unidos.

“Quise escribir algo que se refleja en Estados Unidos, como cuando manejas a través del desierto, en una gran carretera, con el horizonte enfrente tuyo”, señaló Paul sobre el mensaje de la canción.

“Somedays”: “Durante las sesiones de Anthology le pregunté a George Martin si podía escuchar Somedays ya que me gustaría que escribiera un arreglo con orquesta. Estaba nervioso viendo cómo reaccionaba al escucharla. pero cuando acabó me miró y me dijo “Veo que no pierdes tu toque”…, fue genial”. Un tema para el recuerdo. Sobresaliente. A la altura (o muy cerca) de sus mejores canciones con y sin los Beatles. 

“Cómo sabía que Linda iba a tardar al menos un par de horas, me puse como meta componer algo para cuando ella terminase su tarea me dijese: ‘¿Te aburriste? ¿Qué hiciste?’ Entonces yo tenía como respuesta: ‘Oh, escribí esta canción, ¿querés escucharla?”, comentó McCartney en el libro de ‘Flaming Pie’.

Luego vendrá el corte “Young Boy” con Miller de nuevo en la guitarra con un solo demoledor. Fue el sencillo que se eligio para la difusion.

Calico Skies se transformó con el paso del tiempo en otra gema de la obra McCartniana en sus tiempos como solista. Paul luego la incluiría para los conciertos de la gira 2000. En esta canción George Martin está detrás de la producción y grabada en 1992 con aires de Blackbird.

“I’ll love you for the rest of my

For the rest of my life” Paul.

Esa es la línea que también sigue “Flaming Pie“, otra beatlelada en forma de boggie basado en una fantástica línea de piano y una genial melodía. Una vez más Paul y Jeff Lyne se bastan y se sobran para tocar y cantar todo. Paul realizó pocas tomas de ‘Flaming Pie‘, para captar la atmósfera beatle, con la grabación del piano y la voz al mismo tiempo, mientras Jeff Lynne agregó guitarras. Otro temazo del album.

Y Paul sigue manteniendo el nivel con la tierna Heaven On A Sunday, una bonita balada en la que Paul comparte el solo de la canción con su hijo James. El hijo de Paul se encarga de la guitarra eléctrica con destreza mientras Macca se dedica a la acústica. Es un tema tranquilo y relajado con una preciosa melodía de aires perezosos. Fue el debut de James.

“Use to be bad” reforzó la sociedad McCartney/Miller, pero esta vez con Steve cantando a dúo con Paul. Pero mucho mas estimulante y subidona resulta “Souvenir”, un R&B en la que Paul toca y canta absolutamente todo lo que suena en el tema. Tras esta maravillosa concesión al soul, McCartney retoma las sonoridades Beatle con “Little Willow“. Es una balada que en el disco se tradujo como tributo al hijo de Maureen Starkey, la ex esposa de Ringo, quien falleció a raíz de un cáncer.

Paul

“Really Love You” fue compuesta codo a codo por Paul y Ringo el día después de la grabación de ‘Beautiful Night‘. El 14 de mayo de 1996, los ex Beatles se pusieron a trabajar, aunque en realidad todo nació de otra jam, un clima que se percibe en la canción. La base se apoyó en un trío con Jeff Lynne en guitarra, Ringo en batería y Paul en bajo. Una vez más, Macca acudió al R&B groove para desarrollar esta pieza firmada por primera vez bajo la dupla McCartney/Starkey.

“Hicimos ‘Beautiful Night‘ con Ringo y no fue suficiente. Queríamos más diversión, entonces nos pusimos a improvisar”, recordó Macca.

Y entonces llegamos a “Beautiful Night“, el tema fundamental del disco. Una maravillosa canción que data de 1987 y que McCartney recuperó poniéndola en manos de George Martin para que escribiera un arreglo orquestal. Genial. La parte final con Ringo haciendo coros y todos esos metales pone los pelos de punta. Absolutamente sobresaliente. El disco concluye con “Great Day“, un bonito tema acústico compuesto por Paul en 1970 que recuerda a las sonoridades de “Ram” y que supone un cierre perfecto para un álbum maravilloso.